
Tic, tac, tic, tac,...
Por abrumadora mayoría (si todo sigue como van los votos), nos iremos a una casa de turismo rural en la que se desarrollará una aventura fuera de lo normal: una Quinta en Toledo.
La idea es llegar a cenar el viernes. Se pasa la noche de sorpresa en sorpresa... Al día siguiente se desayuna, nos hacemos las fotos de familia y así tendrémos el sábado y el domingo para volver a casa.
Algo así como el juego del pasillo de la casa de la abuela "Nico" pero a lo grande.
